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Integrando la ciencia y el arte del nacimiento

El Centro MAM (Mujeres Ayudando a Madres) y Doula Caribe invitan al público general al Primer Congreso Internacional de Puerto Rico Integrando la ciencia y el arte de nacimiento, que se celebrará los días 17, 18 y 19 de abril del 2012, en el Centro Para Puerto Rico de la Fundación Sila M. Calderón. Expertos del parto humanizado de diversas partes del mundo expondrán y discutirán durante tres días en conferencias, talleres, conversatorios y mesas redondas diferentes aspectos del embarazo, el parto y el nacimiento humanizado.

Como parte de los exponentes del evento estará presente el doctor Diego Alarcón de la Clínica La Primavera en Ecuador, quien reconoce que el parto es un proceso fisiológico, natural, instintivo y emocional que se desarrolla fácilmente en un entorno tranquilo. Toda mujer tiene derecho a una atención prenatal adecuada y un papel central en todos los aspectos del proceso de maternidad.

Otros expertos y expertas que estarán presentes en el evento son: el médico francés Michel Odent, desde México las parteras Naoli Vinaver y Angelina Miranda,  de Estados Unidos las parteras Jan Tritten y Eneyda Spradlin Ramos y de Uruguay la coordinadora regional de la RELACAHUPAN (Red Latinoamericana y del Caribe para la Humanización del Parto y el Nacimiento) la partera obstetra y profesora Rossina Torterolo.

De Puerto Rico estarán presentes las anfitrionas del evento Vanessa Caldari (partera y directora del Centro MAM), Rita Aparicio (partera y directora de Doula Caribe) y Gisela Jung (partera, salubrista y editora de la revista Madre).  Estas organizaciones, durante la pasada década, han sido portavoces ante asuntos relacionados al parto y la humanización del mismo.  Esta voz se suma a la de los esfuerzos académicos y comunitarios realizados a nivel nacional por el Programa de Salud de la Madre y el Niño y el Programa Educativo de Enfermeras Parteras de la Escuela Graduada de Salud Pública de la UPR, así como al de decenas de organizaciones dedicadas a ofrecer servicios a la población maternoinfantil y de profesionales como el doctor Ramón Pérez Ramírez, obstetra ginecólogo dedicado a atender partos domiciliarios y partos después de cesárea quien estará presente en el Congreso.

El evento promete ser una encuentro único en Puerto Rico.  La evidencia ante este asunto es más que evidente, pero la movilización de cabildeo y abogacía se ha encontrado a los largo de las pasadas décadas con unas barreras caracterizadas por responder a intereses que nada tienen que ver con la salud comunitaria. Las estadísticas son muchas veces ignoradas y se sustituyen en la toma de decisiones por opiniones carentes de evidencia y totalmente sesgadas.

Gracias a la cortesía del Comité Organizador del evento, inne-CESAREA.org tendrá un espacio durante la actividad para ofrecer materiales educativos. Aprovechamos para invitar al público general a este evento y conocer más sobre la humanización del parto como la mejor alternativa para las familias puertorriqueñas. Para información y costos pueden comunicarse con las organizadoras del evento al 787.945.5000, o escriba a congresopartopr@gmail.com

Teatro-foro y lenguaje de señas

Teatro-foro y lenguaje de señas

Durante el domingo, 1 de abril, estrenó el Teatro-foro de inne-CESAREA.org. El

mismo, tuvo lugar en Guayama Mall como parte de la Feria Familiar Maternidad y Lactancia Apoderada coordinada por la organización LactNation. El teatro-foro contó con la participación de estudiantes del Instituto Tecnológico en Toa Baja bajo la dirección de Roxannie Morales, maestra y miembro del Taller Múltiple Espacio Abierto.

“[…] el público se arremolinó frente al escenario para escuchar toda esa información sobre los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres”.

Roxannie Morales se manifestó muy complacida con la participación de los presentes. “Se logró presentar el resultado de mucho esfuerzo y dedicación, pero sobretodo, ver como el público se arremolinó frente al escenario para escuchar toda esa información sobre los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Me siento muy orgullosa de mis estudiantes; muy profesionales, enfocados y mostrando mucha seguridad al momento de interactuar con el público.” concluyó Morales. Esta iniciativa estará presentando en escuelas y universidades alrededor de la Isla.

Para más información sobre las conferencias y el Teatro-foro, puede comunicarse a la siguiente dirección: info@inne-CESAREA.org

FETV se une a inne-CESAREA.org

El mes de abril será uno de mucho trabajo para el equipo de inne-CESAREA.org con el comienzo de una serie de videos educativos, disponibles en el canal de YouTube. Por otro lado, ya está disponible el vídeo oficial de la campaña traducido al lenguaje de señas y con subtítulos en inglés. “Estamos muy contentos con la aportación de la Fundación EnSeñas. Una de las metas es que la campaña sea accesible, y al incluir una versión en lenguaje de señas permitimos que más mujeres conozcan de la humanización del parto, tanto en Puerto Rico como en otros países.”, expresó Javier Morales, director de inne-CESAREA.org.

“Al incluir una versión en lenguaje de señas permitimos que más mujeres conozcan de la humanización del parto”.

 

Versión del vídeo oficial de la campaña con traducción al lenguaje de señas y con subtitulos en inglés. Próximamente tendremos versiones con los subtítulos en portugués, francés, italiano y alemán. Para ver más vídeos de inne-CESAREA.org accede a nuestro Canal de YouTube.

Los niños y las niñas hablan del parto

Los niños y las niñas hablan del parto

“Yo quiero que mi hermanito o hermanita nazca natural.

Yo pensaba que  yo iba a nacer natural.”

Niña de 6 años

Las consecuencias negativas de un parto traumático y violento, pueden convertirse en detonantes que determinen la calidad de vida de un individuo. Nuestras niñas y niños han sido víctimas durante los pasados treinta años de una cultura hospitalaria donde ha reinado el bisturí. Poco ha importando el deseo de las madres por lograr parir. Las estadísticas señalan que de cada diez bebés nacidos en los hospitales de Puerto Rico, cinco nacen por cesárea.

Como un acto genuino de desprendimiento, un grupo de niños y niñas entre las edades de 3 a 13 años nos regalan por un instante sus voces, su risas, su reclamos y su determinación para alentarnos a exigir un parto humanizado. Escuchen como estos y estas valientes entonan un grito por el derecho de cada bebé y cada madre de nacer y parir en PAZ. inne-CESAREA.org agradece al grupo de padres y madres que hicieron en parte que este vídeo fuese posible. A los que no llegaron, no se apuren que pronto vendrán más.

Los niños y las niñas hablan del parto es el segundo de una serie de cortos educativos, que forman parte de la campaña inne-CESAREA.org. Próximamente estaremos presentando el corto: El parto y la lactancia.

Esclavos del bisturí

Esclavos del bisturí

Escrito por Lizbeth Palacios

Hace exactamente un año  ella pasaba por el proceso más gentil, hermoso y vulnerable  de toda su vida. Estaba pronta a cumplir sus 40 semanas de gestación. Todo marchaba bien, bebé sano, citas completas, trato agradable, nada de riesgos. Ambiente excelente para eliminar los temores  de que no saldría bien su nacimiento. Ese día 21 de marzo, era su penúltima cita del ciclo antes del ‘’due date’’  aproximado, 31 de marzo. Casualmente, al monitorear  al bebé como de rutina notaron poco movimiento por lo que fue enviada al hospital para asegurarse que no pasaba nada  y que no habrían riesgos.  Al entrar, de inmediato la hicieron firmar un sinnúmero de papeles, quitarse toda la ropa y dejarlo todo. Sin celular, libros, prendas, manual de parto,  su doula y tampoco a su fiel acompañante (su esposo)  para ser amarrada con las correas de monitoreo fetal para evaluar el movimiento.

Nunca hablaron de horas. Su esposo y ella pensaron que máximo serían cuatro. Le pusieron antibióticos por vena y una droga que la  hacía dormir. Pasaron las horas y las horas. Llegó el 22 de marzo, ella había pedido que la levantaran para bañarse, pero como no llegaron se paró y se bañó. Fue amonestada innecesariamente por no esperar. En la mañana, a las 6:30, el doctor hizo su visita de rutina. La revisó, el trazado estaba perfecto, los latidos, los movimientos, en fin todo parecía que le darían de alta, pero no fue así.  Una aparente placenta calcificada  fue la segunda causa para continuar allí en aquella sala de parto, sin comida, sin  hablar con nadie, sin su esposo  quien estaba desde el día anterior en la sala de espera. El médico hizo el chequeo vaginal, esa vez fue demasiado doloroso. Le indicó que estaba en dos centímetros y que no pondría medicamento pues las contracciones estaban regulares, solo restaba esperar.

“Estás poniendo el bebé en peligro con eso que estás haciendo, no te muevas y acuéstate a dormir”

Al paso de las horas, nadie había entrado,  y ella dormía. Se levanta y comienza a trabajar unos ejercicios de relajación para manejar el dolor de las contracciones. Entra una de las enfermeras y le dice: “estás poniendo el bebé en peligro con eso que estás haciendo, no te muevas y acuéstate a dormir”. La embarazada le dice a la enfermera que tenía hambre que por favor le dieran agua y le permitieran bañarse, porque había llamado para ir al baño y como no respondieron no pudo aguantar y se orinó encima.  Ellas se niegan.  El doctor  regresa a las dos de la tarde y la bebé se había salido del canal. Las contracciones habían parado, pero él no se quería arriesgar, así que vuelve a dejarla y sigue con sus pacientes. Ya, a las  siete de la noche ella no aguantó  y comenzó a llorar. Se sentía sola y estaba desesperada. Quería comer, quería salir, quería irse de ese lugar. Una enfermera entró y le dijo al médico: “Rájala que ella está ahí llorando’’.  En ese instante, él verificó  el trazado y dijo que los latidos bajaron y que él no se iba a arriesgar.

Varios minutos después le permiten pasar a su madre y a su esposo. No les permiten llamar a la doula.  La preparan para la noticia, sería cesárea. Hubo  un largo silencio acompañado de más lágrimas. “¿Cómo era posible si no había nada mal?”, ella cuestionó.  El médico le responde: “El Universo conspira para que no puedas parir, yo quería, pero no se puede, no me voy a arriesgar’’. Durante la operación el personal médico solo habló de todas las que habían admitido a sala. Para ser un martes era la cesárea número doce de ese doctor y  apenas eran las ocho de la noche. Ella le dijo a su esposo: “Esto no era, yo puedo parir”. Las cosas se complicaron, le dan un medicamento para calmarla y así se fue inconsciente, no recuerda cuando nació su bebé, no recuerda cuando la besó, no recuerda cuando su esposo se fue.

A las dos horas se levantó. Se siente igual, nada de emociones, nada de alegrías, dolor físico y tristeza. Habían transcurrido doce horas desde el parto y todavía no conocía a su bebé.  Fue en el cuarto de lactancia dónde pudo verla, olerla y sentirla por primera vez. No podía creer que fuese de ella. La pegó en su pecho y así comenzó una historia  nueva. No le permitieron traerla con pujo y amor, tocarla y darle calor. La privaron de ese momento. No sintió esa llamada alegría desbordada por tener a su bebé en sus brazos, el desapego fue el causante.

La lactancia fue el vínculo de sanación y amor para ellas.

Hoy 22 de marzo se cumple un año de ese suceso. La lactancia fue el vínculo de sanación y amor para ellas. Fueron maltratadas en un hospital y violadas con un bisturí. A ella la privaron de vivir  en armonía  el momento que jamás volverá. Esto ocurrió en Puerto Rico y fue a mí a quien maltrataron. Me abrieron dos heridas,  una en el cuerpo y otra en el corazón. Se supone que ese 22 de marzo celebrara el día de aquellos guerreros que lucharon por sus cuerpos y por su paz, por vivir en amor y ser libres. Pero mientras se celebraba este día, yo estaba siendo amarrada, ignorada y tratada de forma inhumana: sin comer, sin poder hablar, sin poder escoger  y lo peor de todo con mi hija arrebatada de manera violenta. ¿Acaso  eso es libertad? ¿Acaso  merecíamos eso? ¿Acaso era la mejor alternativa? Definitivamente no.

Al igual que yo, miles de mujeres puertorriqueñas son sometidas anualmente a este tipo de trato desalmado. Basta ya de este abuso. Somos capaces de parir. ¿Qué pasa con el sistema, qué pasa con los doctores y su vocación, qué pasa con el hospital que lo sigue permitiendo? Merecemos tener un proceso en armonía, natural, sin medicaciones innecesarias, sin procedimientos rutinarios que alteren el proceso, sin maltrato de los  empleados del hospital. Nuestros bebés merecen nacer en un ambiente relajado, lleno de buenas energías, a su ritmo a su tiempo, merecemos un proceso de paz y libertad.

Acompañamiento durante el parto

Acompañamiento durante el parto

Según la Ley 156 del 10 de agosto de 2006, la mujer embarazada tiene derecho a “estar acompañada, si lo desea, por quien desee (incluye pareja, familiar, amiga, doula) durante el trabajo de parto, parto y post-parto, también durante una cesárea”. En los hospitales de Puerto Rico, en muchas instancias, este derecho no se está honrando. Estudios demuestran que la presencia durante el parto de un acompañante, y en especial de la doula, reduce los riesgos de intervenciones innecesarias. Además, brinda a la embarazada confianza y mayor seguridad durante un proceso de tanta vulnerabilidad como lo es el parto en instituciones hospitalarias.

Otros beneficios asociados al acompañamiento  son:

  • Reduce el estrés durante el trabajo de parto y el parto
  • Facilita la comunicación entre la parturienta, su compañero y los proveedores de salud
  • Limita las complicaciones que pueden causar el uso de medicamentos y equipo innecesario
  • Reduce la necesidad de medicamentos para el dolor, las cesáreas, el uso de oxitocina sintética, episiotomías y el uso de forceps o copa de vacío

Este vídeo es parte de una serie de cortos educativos que forman parte de la campaña de prevención: inne-CESAREA.org.

Cuatro doulas puertorriqueñas nos explican la importancia de que una mujer esté acompañada durante el parto. Además, explican en qué consiste parte de la Ley 156 de 2006 y qué beneficios tiene el acompañamiento durante el parto para la madre. Durante este corto educativo, las doulas nos ofrecen detalles sobre los servicios que ofrecen y cuál es la diferencia entre la presencia de la pareja, un familiar o un(a) amigo(a) y la presencia de una doula. Por último, se denuncia la violación de derechos de la que son víctimas muchas mujeres puertorriqueñas al momento del alumbramiento en los hospitales del país.

Sí, conlleva más riesgos una cesárea repetida

Sí, conlleva más riesgos una cesárea repetida

Artículo recuperado del Blog de la Dra. Ana Parrilla

La página 54 de la edición de El Nuevo Día para el 17 de marzo de 2012 contiene un breve mensaje  en formato de cintillo que resulta, al menos, confuso y potencialmente dañino. Sin citar la fuente del dato que presenta, ni autor/a, dice que “nuevos estudios” señalan que la repetición de la cesárea conlleva menos riesgos para la madre y el bebé. Es posible que se trate de un error tipográfico y realmente quiera decirse MÁS riesgos para la madre y el bebé. Nos sorprende esta pieza pues este diario ha mantenido una posición de buen periodismo en los años en que nos hemos desempeñado en esta lucha por la humanización del parto y la prevención de las cesáreas innecesarias.

 

Sabemos, por otro lado, que en los momentos en que el nivel de conciencia de la comunidad sobre los peligros de las cesáreas innecesarias aumenta y las madres levantan su voz exigiendo participación en la toma de decisiones,y la recuperación del protagonismo en sus partos que se les ha arrebatado, surgen voces y “estudios” que pretenden mantener a las madres bajo el control y dominio del parto medicalizado. Según el parto vaginal después de una cesárea aumentó en Puerto Rico y en EEUU en la década de 1990, surgió en 2001 el estudio de Lydon-Rochelle en EEUU que provocó incluso editoriales sobre los peligros del parto vaginal después de una cesárea. Aunque las investigaciones serias desde entonces han desmentido las falacias de ese estudio, se amedrentó a las madres por muchos años después.

 

Hoy pudiera parecer que está ocurriendo un refrito de esa estrategia de miedo. Aunque ignoramos la fuente de los datos que presenta el periódico, podemos postular que pudiera referirse a un estudio recientemente salido de Australia, escrito por Crowther y su grupo y publicado en PloS Medicine el 13 de marzo de 2012. En este estudio los autores pretendieron comparar los resultados de embarazos en madres que habían tenido una cesárea para su embarazo anterior, dependiendo de si permitían que le hicieran otra cesárea o si decidían intentar un parto vaginal en su segundo embarazo. El artículo reconoce varias verdades que defendemos también en Puerto Rico. La primera es que la madre que ha tenido una cesárea anterior tiene la opción de intentar un parto vaginal o de dejarse hacer otra cesárea en su próximo embarazo. Esta es una verdad reconocida en la literatura obstétrica internacional, pero es una opción que la mayoría de los obstetras en nuestro país se niegan a respetarle a nuestras madres. Reconoce además este estudio que las madres que eligen una cesárea repetida están a mayor riesgo de complicaciones quirúrgicas, placenta accreta y los riesgos de las cesáreas múltiples. Se reconoce además que los bebés de las madres que se dejan hacer una cesárea repetida sufren más complicaciones respiratorias.

 

La metodología del estudio definió como resultado negativo la muerte de un bebé en útero en cualquier momento luego de ingresada la madre al estudio, o la muerte de un bebé nacido vivo antes del alta del hospital. No especifica el estudio en qué momento del embarazo se ingresó a las madres al estudio. Se definió también como resultado negativo una muerte materna y otras complicaciones de morbilidad.

 

Los resultados del estudio demostraron la ocurrencia de dos muertes fetales en el grupo que intentó parir de forma natural y ninguna muerte fetal en el grupo de cesáreas. Basados en este hallazgo, los autores concluyeron que la cesárea repetida es más segura que el intento de parto natural. ¿Es válida esa conclusión? ¡NO! Las autopsias de ambos infantes no encontraron las causas de muerte. El estudio no establece que las muertes fetales ocurrieron durante el trabajo de parto, los bebés nacieron a las 39 semanas, y no fueron producto de un intento de parto vaginal fallido ni complicado. No sabemos por qué murieron esos bebés, pero definitivamente no fue porque sus madres habían decidido intentar un parto vaginal en vez de dejarse hacer una cesárea. El estudio ni siquiera dice en que momento del embarazo murieron esos bebés. No hubo ninguna muerte materna en ninguno de los dos grupos del estudio.

 

Lamentablemente, la literatura médica está plagada de estudios que no responden al rigor científico que debiéramos esperar, sino que defienden intereses creados en el sistema que se resisten a los cambios que verdaderamente ayudan a la comunidad, en este caso las madres y sus bebés. Este estudio es uno de ellos. El único elemento positivo que le encontramos es que tal vez sea una reacción de un sistema que se resiste al cambio a favor de las mujeres al ver el auge internacional que está tomando el movimiento por el parto humanizado y la prevención de las cesáreas innecesarias.

 

Referencias:

  • Lydon-Rochelle M, Holt V, Easterling TR, M.D., Martin DP.Risk of Uterine Rupture during Labor among Women with a Prior Cesarean Delivery. N Engl J Med 2001; 345:3-8.
  • Crowther CA, Dodd JM, Hiller JE, Haslam RR, Robinson JS, et al. (2012) Planned Vaginal Birth or Elective Repeat Caesarean: Patient Preference Restricted Cohort with Nested Randomised Trial. PLoS Med 9(3): e1001192. doi:10.1371/journal.pmed.1001192

    Escrito por:

    José J. Gorrín Peralta, MD, MPH, FACOG, FABM
    Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM, LCCE

Humanos los derechos sexuales y los derechos reproductivos

Humanos los derechos sexuales y los derechos reproductivos

Los derechos humanos son los atributos inherentes a toda persona por su sola condición de serlo, sin distinción de edad, raza, sexo, nacionalidad o clase social. Todas las personas nacemos con derechos humanos que son reconocidos por los Estados en legislación internacional y nacional. Los derechos humanos se caracterizan por su universalidad, son irrenunciables, integrales, interdependientes e indivisibles, exigibles jurídicamente, y se relacionan unos con otros. Tampoco se puede renunciar a ellos o anteponer un derecho por otro. Además, los derechos humanos se articulan como parte de un todo con aspectos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) tácitamente expresó que “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”. Esta Declaración vincula los derechos esenciales del ser humano con la relación al individuo/Estado en el ámbito público, excluyéndose los asuntos concernientes a las mujeres. En cuanto a la evolución de los derechos humanos, los de las mujeres constituyen una forma particular de pensar sobre los derechos universales, que se entiende como naturales, cuando se habla de hombres.

En la Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos de Viena (1993) se estableció plenamente que “los derechos humanos de la mujer y la niña, son parte inalienable e indivisible de los derechos humanos universales”. Esta evolución de los derechos humanos integra la perspectiva de género como un enfoque que facilita analizar la realidad de las mujeres, las políticas públicas y las necesidades subyacentes para el diseño de estrategias. Para María Lourdes Vargas Escobar (s/f), la perspectiva de género “enriquece la manera de mirar la realidad y de actuar sobre ella. En materia de derechos humanos, permite, entre otras cosas, visualizar inequidades construidas de manera artificial, socioculturalmente y detectar mejor la especificidad en la protección que precisan quienes sufren de desigualdad o discriminación”. Asuntos tales como la violencia de género, la violencia sexual, entre otras formas de discriminación hacia las mujeres, se hacen visibles a través del uso de la perspectiva de género como el medio para atender de forma integral el cambio cultural y político que garantice la equidad de género.

En lo que se refiere a los derechos sexuales y derechos reproductivos de las mujeres y de los hombres, éstos deben ser ejercidos libres de coacción, discriminación y violencia. Los servicios de salud sexual y salud reproductiva son componentes básicos de los derechos sexuales y los derechos reproductivos, los cuales deben ser integrales e inclusivos. Cuando hablamos de los derechos sexuales nos referimos a aquellos que suponen que seamos tratadas como personas integrales y no como seres exclusivamente reproductivos y a ejercer la sexualidad de manera placentera sin que esto conlleve necesariamente un embarazo. Los derechos reproductivos son los que conciernen a la toma de decisiones libres y sin discriminaciones sobre la posibilidad de procrear o no, de regular la fecundidad y de disponer de la información y medios para ello. También concierne al acceso a los servicios de salud reproductiva que garantice una maternidad segura, la prevención de embarazos no deseados y la prevención y tratamiento de dolencias del sistema reproductivo.

Específicamente los derechos sexuales implican el derecho a reconocerse como seres sexuados; el derecho a fortalecer la autoestima y la autonomía para adoptar decisiones sobre la sexualidad; el derecho a explorar y a disfrutar de una vida sexual placentera, sin vergüenza, miedos, temores, prejuicios, inhibiciones, culpas, creencias infundadas y otros factores que impidan la libre expresión de los derechos sexuales y la plenitud del placer sexual; el derecho a vivir la sexualidad sin violencia, coacción, abuso, explotación o acoso; el derecho a escoger las y los compañeros/as sexuales; el derecho al pleno respeto por la integridad física del cuerpo y sus expresiones sexuales; el derecho a decidir si se quiere iniciar la vida sexual o no, o si se quiere ser sexualmente activa/o no; el derecho a tener relaciones sexuales consensuadas; el derecho a decidir libremente si se contrae matrimonio, se convive con la pareja o si permanece sola/o; el derecho a expresar libre y autónomamente la orientación sexual; el derecho a protegerse del embarazo y de las infecciones y enfermedades de transmisión sexual; el derecho a tener acceso a servicios de salud sexual de calidad; el derecho a tener información sobre todos los aspectos relacionados con la sexualidad, conocer cómo funciona el aparato reproductor femenino y masculino y cuáles son las infecciones y enfermedades que se pueden adquirir a través de las relaciones sexuales.

En concreto, los derechos reproductivos son el derecho a decidir libre y responsablemente el número de hijos/as y el intervalo entre ellos/as, y a disponer de la información, educación y medios para lograrlo; el derecho de hombres y mujeres de decidir de manera libre y responsable la posibilidad de ser padres o madres; el derecho a decidir libremente el tipo de familia que se quiere formar; el derecho a acceder a métodos anticonceptivos seguros, aceptables y eficaces (incluyendo la anticoncepción de emergencia); el derecho de las mujeres a no sufrir discriminaciones o tratos desiguales por razón del embarazo o maternidad, en el estudio, trabajo y dentro de la familia; el derecho a tener acceso a servicios de salud y atención médica que garanticen una maternidad segura, libre de riesgos en los periodos de gestación, parto y lactancia y se brinde las máximas posibilidades de tener hijos sanos; el derecho a contar con servicios educativos e información para garantizar la autonomía reproductiva. Además, de el derecho al aborto como uno de los más controversiales en nuestra región de América Latina y el Caribe.

Los retos que enfrentamos las y los activistas de derechos humanos, en particular los que trabajamos con lo relacionado a los derechos sexuales y derechos reproductivos, es continuar explorando estrategias nacionales e internacionales que propicien un mejor posicionamiento de estos. El trabajo desde las redes y alianzas consensuadas avanzan las agendas de las políticas públicas de los países. No obstante, los derechos sexuales y los derechos reproductivos son materia de una complejidad que hace necesario el trabajo interdisciplinario y compartido entre los países. Es necesario el establecimiento de políticas públicas que contemplen la accesibilidad y la calidad de los servicios de salud y servicios reproductivos y la garantía de un Estado laico que preste atención y provisión de servicios a todas y todos.

Amnistía Internacional ha adoptado una política de amplia base sobre los derechos sexuales y derechos reproductivos, aplicable a la educación sexual, la información sobre la salud sexual, la maternidad segura y la contracepción, y no centrada exclusivamente en la cuestión de la interrupción del embarazo. Además, el trabajo de AI sobre los derechos sexuales y derechos reproductivos está firmemente anclado en su trabajo sobre la violencia contra las mujeres, así como en su trabajo sobre el VIH/SIDA, los derechos de lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero (LGBT) y los derechos económicos, sociales y culturales y otras cuestiones conexas. Por último, el trabajo de AI sobre los derechos sexuales y derechos reproductivos es coherente con el trabajo que realiza desde hace mucho tiempo en contra de la tortura y los tratos crueles, inhumanos y degradantes infligidos a las mujeres, en favor de la prevención del aborto forzado y por el reconocimiento de la violación como crimen de guerra. AI integra un trabajo sensibilizado hacia las cuestiones antes mencionadas a través de una Ruta de la Diversidad y el Plan de Acción sobre Género (2011).

Amnistía Internacional apoya inne-CESAREA.org

Desde Amnistía Internacional Sección de Puerto Rico apoyamos la iniciativa de la Campaña de Salud Maternoinfantil, inne-CESAREA.org por entender que aboga por los derechos sexuales y los derechos reproductivos de las mujeres desde un enfoque educativo y sensible.  Además, estaremos aunando esfuerzos porque inne-Cesárea sea acogida por otros países hermanos latinoamericanos y caribeños.

Migna L. Rivera García, MA

La autora es la coordinadora del Comité de Género  de AIPR

Sobre 15,000 visitas al vídeo musical y contando

Este es solo el inicio de inne-CESAREA.org

El pasado miércoles dio inicio la campaña inne-CESAREA.org y su acogida ha sido una alegría inmensa. “Sabíamos que la comunidad iba a apoyar esta iniciativa en pro de la madres y sus niños y niñas, pero las muestras han sido más de las que esperábamos”, señaló Javier Morales Nazario, director de la campaña. Durante los cinco días que lleva el vídeo oficial de la campaña en la web, ha recibido sobre 15,000 visitas y cada hora que pasa se suman visitantes.

Con el apoyo de doulas, parteras, ginecólogos, madres, padres y las cientos de personas que se han unido a esta iniciativa se ha regado a una sola voz el deseo de que las mujeres puertorriqueñas se apoderen de sus partos. inne-CESAREA.org es simplemente un vehículo de información y educación sobre las leyes y derechos que protegen a las muejeres y sus bebés en Puerto Rico. Así que, es casi imperativo educar y contagiar a la Isla entera con la idea de una cultura de partos humanizados. Por que no se puede permitir que se siga viendo el parto como una enfermedad, sino como algo totalmente natural.

La partera Gina Dacosta en una reciente entrevista mencionó que: “En 20 años esta situación (las césareas innecesarias) no ha mermado, sigue igual o peor. Esto, sí es una situación de salud pública a nivel nacional.” Es por eso, que la propuesta necesita llegar a todos los puntos en Puerto Rico. “Vamos a hacer lo que sea necesario para que esas estadísticas bajen y para que Puerto Rico sepa que podemos hacer un cambio real y tangible en nuestra sociedad.”, comentó también Carlos Padilla, cantautor de Cesárea Innecesaria. Hacer que la tasa de cesáreas en el País disminuya es el propósito principal y esto será posible cuando las mujeres y sus familias puedan decidir, ser los protragonistas y tomar el control de sus partos.

 

 

Precaución con las inne-cesáreas

Inicia la campaña inne-CESAREA

“Las estadísticas señalan que Puerto Rico continúa como uno de los países con la tasa de cesáreas más alta del mundo. Esto representa un serio problema de salud pública”

Ante este panorama hoy 29 de febrero de 2012 da inicio la campaña de salud maternoinfantil inne-CESAREA. Esta iniciativa es un esfuerzo de la Asociación de Estudiantes de Salud de la Madre y el Niño de la Escuela Graduada de Salud Pública del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, en colaboración con la Red MadreBebé de Puerto Rico. Además, a esta campaña se han unido un conglomerado de sobre 20 organizaciones de servicio a la comunidad y dedicadas a velar los derechos de las mujeres, tanto a nivel nacional como internacional, en un esfuerzo que ha sido denominado como la Alianza inneCESAREA.

¿Qué es inneCESAREA.org?

El alarmante incremento en la tasa de cesáreas, así como la tasa de inducciones, reflejan la tendencia equivocada de ver el parto como un procedimiento puramente médico y a la embarazada como una paciente. Ante esta situación presentamos la campaña de prevención inne-CESAREA.org. Una campaña validada, de investigación académica y que cuenta con el respaldo de la comunidad que se ha visto afectada, las mujeres.

Mediante la utilización del Hip Hop, vídeos y pautas, afiches educativos, teatro-foro y las redes sociales, la campaña educativa inne-CESÁREA, se une a los esfuerzos que diversas organizaciones y redes pro parto humanizado llevan a cabo por varios años en Puerto Rico en pro de los Derechos Humanos y la dignidad de la mujer. Esta campaña es una invitación a la comunidad para que apoye a sus mujeres y con seguridad le diga: “Decide tú, se la protagonista y toma control”.

Mensaje del director de la campaña

Invitamos a las mujeres, sus parejas y familiares a que se adentren en una experiencia diferente, donde el parto es visto como un proceso natural, hermoso y lleno de energía.

Los grupos de apoyo, las clases de parto, conferencias y campañas sin fines de lucro han sido los principales gestores de una conciencia hacia el parto humanizado en Puerto Rico. Organizaciones de base comunitaria, así como la academia y proveedores de salud con conciencia (parteras, doulas, algunos médicos, entre otros), han tomado la iniciativa en sus manos. Apoyados por las mujeres que han vivido o desean vivir la experiencia de un parto sin violencia, estos gestores han comenzado a calar en la comunidad. Este esfuerzo ha creado un ambicioso deseo que promueve una cultura de seguridad para las embarazadas y sus bebés.

Faltaría a la verdad, señalar a las mujeres como cómplices de la opresión. Opresión que entre tantas cosas, le ha arrebatado su protagonismo durante el parto. No por ello, resulta impensable que sea ella misma la que se convierta en agente para el cambio. Acción que es posible a través del apoderamiento que ofrece la educación. El cabildeo de las comunidades, su peso en las urnas, así como su indispensable presencia en el progreso de un país son motivos suficientes para provocar un cambio de actitud ante el serio problema que representa la falta de seguridad en servicios de salud dirigido a las mujeres embarazadas. El trabajo debe ser constante y organizado. Desde todos los sectores debe provocarse una reflexión del asunto. Entonces así, podrá surgir una cultura de seguridad para las mujeres, sus bebés y las familias puertorriqueñas.

Javier O. Morales Nazario
Director de campaña inne-CESAREA.org